Carlos Vigo Torres, bajo supervisión de Vicky Muñiz.

 

La Ciudad como espacio de análisis multidisciplinario se ha tocado con un gran auge en los últimos años por los cambios que ha sufrido, positiva o negativamente, por el tema de la tecnología y comunicaciones que hoy en día toman una posición protagónica en el intercambio social de las ciudades y funcionan como vías de transportación de intereses económicos.  El desarrollo y planificación de las ciudades, en manos de arquitectos, planificadores y desarrolladores, también ha sido motivo de controversia por las ideas contradictorias del desparramo de mitad de siglo XX versus el crecimiento sustentable.  Estos conceptos de Ciudad son fundamentales para el entendimiento de las ciudades modernas, revitalización de ciudades existentes y creación de nuevas ciudades, específicamente para nuestra practica profesional de arquitectura.  En este ensayo se tocan estos temas y los argumentos mas importantes de las lecturas del curso por los autores Duany y Plater-Zyberk, Lalo, Jiménez y Martínez, Castells, Borja y Castells y Moss y Townsend y además como estos argumentos se pueden aplicar a Río Piedras.

Históricamente, las ciudades, antes de la explosión del automóvil, se creaban basadas en un modelo de comunidad tradicional, donde los edificios eran naturalmente multi-uso, las distancias entre unidades eran cortas y fáciles de caminar y se mantenía un balance entre vivienda y área comercial.  Este modelo que fomentaba un crecimiento sustentable fue reemplazado después del boom del automóvil, por un modelo que para el tiempo se creía superior en eficiencia y organización. Duany y Plater-Zyberk, en la lectura What is sprawl, and why? hablan de las diferencias entre el modelo de comunidad tradicional versus el modelo de despliegue de aislación en la suburbia, el desparramo actual.  El desparramo urbano actual surgió después del boom del automóvil y sirvió como fomentador del sentimiento de libertad e individualismo que emanaba el ser dueño de un automóvil.  Las ciudades crecen de manera zonificada, las viviendas se desparraman fuera del núcleo de las ciudades, de manera que se crea un aislamiento entre los diferentes componentes de la ciudad, que según Duany y Plater-Zyberk, estos incluyen las viviendas, centros comerciales, centros de oficinas, instituciones cívicas y las vías de rodaje.  En Puerto Rico vemos el crecimiento desparramado de las viviendas en un gran nivel, esto causando mayor gasto energético por las largas distancias que hay que recorrer en automóvil, zonas que en tiempos específicos se deshabitan totalmente y se convierte en área peligrosa y trafico pesado en las horas de entrada y salida del trabajo, entre otras cosas.  En lo que respecta a Río Piedras, podemos observar un núcleo mucho mas parecido al modelo de comunidad tradicional, con su plaza de mercado como centro de reunión social y calles adyacentes con comercios y viviendas.  Aunque la organización de Río Piedras se pueda poner en duda, no es su mayor defecto en torno a las características de la ciudad.

Río Piedras sufre de otros problemas que llaman mas la atención de investigadores.  El problema de la identidad, en Río Piedras se puede ejemplificar, al igual que en la mayoría del área metropolitana de Puerto Rico.  Podemos definir la identidad como el sentir del individuo en torno a la relación del “yo” con su entorno inmediato, lo que nos dice que históricamente esto nos ha llevado a confusiones, dejando al aire un verdadero significado de identidad del puertorriqueño.  Hoy en día, existimos bajo el manto Estadounidense, pero todavía guardamos culturalmente aspectos de nuestro antiguo manto, España.  Y para añadir a la controversia, también poseemos a los africanos en nuestra significación.  Esto, en medida básica ya crea un problema de identidad, pero aun mas allá, en las lecturas de Eduardo Lalo, Félix Jiménez y María Teresa Martínez-Díez, encontramos como este problema se extiende a nivel histórico y geográfico en la actualidad de la ciudad.  Nuestro intercambio de nombre de la isla con la capital, los cambios de soberanía y nuestra “no-existencia” en el ámbito mundial, añaden cierta intriga en torno a donde se encuentra el verdadero significado de San Juan de Puerto Rico, o Puerto Rico de San Juan, si en realidad existe.  Si no hay identidad, no existe la ciudad, porque no existe una real relación entre los habitantes del lugar y la tierra como tal.  Habitamos, pero no somos ciudadanos.  Mientras pasa el tiempo, nos convertimos en fugitivos de la identidad, extrañándola, pero olvidándola.

Parte integral de la ciudad o la identidad es el sentimiento de pertenencia y aceptación de inmigrantes ante el problema de la identidad del puertorriqueño.  ¿Cómo integrarse en un espacio que no tiene identidad? Lo que ocurre hoy en día es que los inmigrantes en mayoría en Río Piedras, los dominicanos, ya traen su propia identidad y la siguen teniendo habitando estos espacios.  Los dominicanos entonces adaptan su identidad al contexto de Río Piedras, pero los puertorriqueños no tienen que adaptar, pero nos sentimos recelosos de que otros se establezcan de esta manera.

Se argumenta que San Juan, como municipio, no tiene núcleo y por esto no es ciudad, pero al analizar Río Piedras como elemento individual, puedo reconocer varios núcleos.  La Plaza de Mercado siendo núcleo social por excelencia y la Universidad como núcleo estudiantil e intelectual.  ¿Esto le dará mas vida a Río Piedras individualmente que ha San Juan como municipio?  Probablemente no, ya que la viveza de estos núcleos solo existe durante el día, por la noche estos se desmantelan, haciendo de Río Piedras un lugar solitario.

¿Realmente tendrá sentido hablar de ciudad? En términos de función y gestión, no; en termino iconológico, si.  La era de la informática, la tecnología y los espacios de flujo hoy en día son aspectos que logran alcanzar una flexibilidad en las normas del espacio de organización de una ciudad, lo que en fundamento logra lo que Manuel Castells llama la transformación de nuestro espacio geográfico.  Ahora, solo esto es posible si existe la infraestructura para este tipo de gestión no centralizada.  Los espacios de flujo, contienen en su significado un espacio físico, pero que puede ser desplazado y/o distribuido alrededor del espacio de la ciudad, como sea mas conveniente, siempre que exista la infraestructura para respaldar estas movidas.  Estos espacios físicos deben incluir lugares de interacción social, lugares de amortiguación para fomentar la solidaridad y movimiento social, lugares de concentración de información, todo esto trabajando en una red con los espacios virtuales, que sirven para hacer enlaces y unificar la ciudad como un todo.  Borja y Castells dicen:

“…definidores de nuestra época histórica plantean la posible desaparición de las ciudades como forma territorial de organización social: la revolución tecnológica informacional y la globalización de la economía y la comunicación. Las nuevas tecnologías de información permiten la articulación de procesos sociales a distancia, ya sea en las áreas metropolitanas, entre las regiones o entre los continentes.”

Los espacios físicos tienen que ser tolerantes a la grandes diversidades de culturas que potencialmente pueden abarcar un espacio gracias a la globalización, siendo este hilo conductor de las ciudades modernas.  La ciudad multicultural, como lo expresan Borja y Castells es en si una concentración de diversidad en espacios físicos y virtuales, que dan raíz a muchos problemas de discriminación social y segregación urbana.  Dentro de este entendimiento podemos también incluir muchos aspectos de movilidad social, en los cuales se crean problemas de este tipo y pueden surgir desplazamientos en forma de gentrificación.   El gobierno y la sociedad, usando las herramientas que provee la ciudad, como espacios de negociación, mas el role del gobierno apaciguan de manera de acuerdo mutuo cualquier discrepancia que pueda existir.

La ciudad, propone ciertos retos en mi practica profesional de manera en que se desarrolla una estrategia para un intervención con propósito de unificar una ciudad previamente afectada por discrepancias sociales que necesiten una solución específica.  La ciudad no es de uno solo, sino de muchos, ofrecer una solución genérica no garantiza el bienestar de todos.  El análisis del organismo de la ciudad, en términos de gestiones sociales como unificación por medios de infraestructura es fundamental para el diagnostico.  Cada intervención debe considerarse como un cambio que afecta no solo lo inmediato, sino toda la rutina de una ciudad que trabaja en conjunto, donde si se afecta un miembro, se perjudica la salud de la ciudad.

Río Piedras tiene buenas características que se pueden explotar como una estrategia de enlazar mundos diferentes dentro de su mismo lugar.  La comunidad universitaria es un cuerpo sumamente grande e igualmente influenciador en Río Piedras como para tomarlo como grupo potencial para la unificación y revitalización de Río Piedras.  Planificar varias intervenciones progresivas, con sus propagandas informativas para la comunidad para la difuminación de su propósito.

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