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Una aproximación teórica: el fraccionamiento suburbano, la transformación estructural y la reinterpretación de la ciudadanía

[Original]

Introducción

La ciudad se ha tomado en los últimos años como un espacio de análisis multidisciplinario por la diversidad de mutaciones que ha sufrido en su estructura fundamental. Estas mutaciones, pueden ser carácter evolutivo, propulsando una nueva interpretación de las funciones de la ciudad acorde con nuestra época. También se manifiesta de manera contraria, pueden constituir meramente un retroceso que cause rompimiento a la solidez de la estructura, perjudicando la experiencia de la ciudad en múltiples facetas.

A pesar de ver este aspecto negativo del cambio estructural de la ciudad, estas mutaciones son necesarias para la supervivencia de la ciudad, que existe por el respaldo del individuo, en primer lugar, seguido por su relación con otros individuos, creando un colectivo que comparten un territorio o espacio común.

En esta aproximación teórica veremos un fenómeno especifico causado por una de las mutaciones de mas influencia, pero mas destructivas que ha sufrido la ciudad en el siglo XX, el desparramamiento y la descentralización.  Estas tendencias fueron usadas como modelo de crecimiento después del boom del automóvil, y hoy en día se denominan como protagonistas de muchos de los problemas de la ciudad.  Duany, Plater-Zyberk y Speck lo describen de la siguiente manera:

“A diferencia del sistema tradicional de vecindario, el desparramamiento no es un crecimiento saludable; es en su esencia auto-destructivo.  Hasta en áreas de poca densidad poblacional, el desparramamiento no es sustentable económicamente y consume tierra a un ritmo alarmante, mientras que produce un inmensurable problema de tráfico y exacerba la tendencia de desigualdad y aislación.”[1]

La creación de la vivienda suburbana es una de las criaturas inmediatas del desparramamiento y sufre mutaciones por si misma, tratando de afrontar los defectos de este crecimiento.  Son las urbanizaciones cerradas la “evolución” directa, que tratan de controlar la criminalidad alrededor de estos espacios aislados en las afueras de la ciudad.  Por su característica de encerramiento, comprendemos los problemas aun mas profundos que siguen acumulándose en este ámbito suburbano, creando una fragmentación física en su entramado y una desconexión del núcleo de la ciudad. La urbanización cerrada sufre en su estructura interna por esta rotura abrupta con el sistema de la ciudad. Borja lo describe de esta manera:

“Hoy vemos cómo se fragmentan las clases sociales surgidas de la revolución industrial, cómo se multiplican los grupos de pertenencia de cada individuo y cómo aumenta la necesidad de responder a demandas individualizadas.  El debilitamiento del modelo tradicional de familia y la diversidad de los núcleos elementales de integración social se puede entender como una mayor “oferta” de posibilidades individuales, pero también puede comportar atomización individual y multiplicación de fracturas sociales.”[2]

Borja nos menciona la “atomización individual y multiplicación de fracturas sociales”, que lo podemos traducir como un ejemplo conceptual de una frontera – el borde entre dos países; una región que forma margen de territorio desarrollado; o una línea divisora entre dos sujetos contradictorios.[3] Las fronteras creadas dentro de los espacios suburbanos fraccionados por el encerramiento de las urbanizaciones limitan grandemente la experiencia de la ciudad.  Como propósito principal de este ensayo, se verá hasta que medida, o por que medios esta desconexión de la urbanización y la ciudad se traducen a una perdida de actividad en la ciudad, o escrito de una manera mas cruda, un extinción de roles de ciudadanía.  Con la combinación de esta condición, que es una frontera estructural, y el fraccionamiento físico de la urbanización, se dan unas condiciones excelentes para la medievalización del sistema suburbano, en el caso de un colapso sistemático de las estructuras de la ciudad.

 

El fraccionamiento suburbano

 

La característica fundamental que propicia el desvanecimiento de la ciudad en el suburbio es su fraccionamiento físico.  El cerramiento de las urbanizaciones es el protagonista de esa rotura física con el entorno inmediato. El fraccionamiento suburbano tiene dos componentes primordiales que en conjunto logran las condiciones para el colapso del suburbio.

El primer componente es la ruptura física de los accesos viales de entrada  y salida hacia estas estructuras.  Las urbanizaciones cerradas usualmente tienen solo una vía de acceso, cercando con muros altos todo el perímetro del área de parcelas.  Esta ruptura de la infraestructura vial complica el movimiento interno de la estructura y crea una abrupta desconexión con el entorno inmediato fuera de las fronteras del perímetro.  Por estas razones no existe una comunicación fluyente con el exterior y se limita la influencia que puede tener la ciudad fuera de las fronteras con la estructura suburbana.

El segundo componente es el distanciamiento físico de las estructuras suburbanas con los núcleos de la ciudad. Por excelencia, el suburbio existe gracias al desparramamiento, siendo una característica primordial el distanciamiento de los núcleos de la ciudad.  Al privarle de núcleo inmediato a estas estructuras, pierden contacto con la esencia formativa de la ciudad.  No son parte del centro de actividad de la ciudad por ende funcionan de manera separada al resto de la ciudad territorial.

Ambos componentes crean una aislación de la estructura suburbana ante el resto de la ciudad.  Esta aislación es geográfica y social, lo que dificulta grandemente cualquier posibilidad de anexión. Al ver las urbanizaciones cerradas en San Juan como objeto de estudio, se intensifica el nivel de fraccionamiento por el fenómeno de urbanización dentro de urbanización.  Esta clase de estructura suburbana encierra varias urbanizaciones cerradas, que ya contienen un nivel de aislación, en otra estructura cerrada, duplica el nivel de encerramiento y desconexión ante el entorno.

 

Esferas Públicas y Privadas

 

Para entender como se transforman las estructuras de la ciudad, se identifican esferas públicas y privadas que las representan.  Según Jürgen Habermas[4], las esferas son un conjunto de personas en un ámbito privado conforman un grupo social que es especialmente motivado por su entorno regional.  Estas se dividen en dos, una es la esfera pública, que encierra la estructura de autoridad pública gubernamental. La otra es la esfera privada que encierra la estructura de economía sociedad y familia.

La esfera pública surge de la esfera privada, que en tiempos antiguos es la única que existía.  Por esta razón, se considera que la esfera pública sigue teniendo exclusividad ante la sociedad.  Habermas enfatiza que las esferas tienen como rol demostrar los intereses de su sociedad civil.  Estos intereses además están motivados geográficamente, así que existe diferencia en las esferas públicas y privadas dependiendo de su localización.

 

Transformación estructural

 

La transformación estructural se refiere al cambio de jerarquía de las estructuras dentro de las esferas públicas y privadas. Esto conlleva un efecto paralelo de intercambio de roles en la sociedad. Este intercambio es posible gracias a la permeabilidad estructural creada por el sistema socio-democrático.  La clave para identificar la transformación estructural es la perdida de distinción entre las esferas públicas y las esferas privadas.

El problema de la transformación estructural recae en el intercambio desmesurado de las estructuras.  Se redistribuyen los derechos y deberes, dispersándose a través de las esferas sin un control pre-determinado.  Esto redefine la forma física de la esfera y su función primordial. En el entramado urbano de la ciudad, esto se considera como sólo un fenómeno de la modernidad, ya que se balancean los roles de los ciudadanos en las esferas con las redes de información y comunicación inmediatas. Cuando se suman las roturas físicas del entramado suburbano con la transformación de estructuras de la ciudad en las esferas públicas y privadas, se crea un desbalance distributivo en la relación urbano-suburbano.  El entramado suburbano fraccionado no puede recomponer el balance, creando una desigualdad entre las influencias estructurales hacia el resto de la ciudad.  Furio Colombo hace un ejemplo describiendo un desbalance estructural:

“El golpe de mano del poder tecnológico ha privado de contenido a las instituciones y ha abandonado el centro de la estructura social”

“… [El poder] se organiza abiertamente fuera de la zona central e intermedia del cuerpo social, hacia una zona libre de deberes y responsabilidades generales con lo que revela abierta e imprevistamente el carácter accesorio de las instituciones.”[5]

Habermas le llama a este proceso, cuando se borra la soberanía estructural entre el estado y la sociedad, la refeudalización de la ciudad. Habermas define la refeudalización como un proceso que conlleva una fusión del estado y sociedad, lo público y lo privado que se aproxima a las condiciones de un estado feudal. Los suburbios fraccionados ya afectos por las varias condiciones ya comentadas, se afectan directamente la refeudalización, desplazando cierta estabilidad en la existencia de su participación en la ciudad.  Poco a poco vemos los diferentes niveles de gravedad de situaciones causadas por las roturas abruptas de las urbanizaciones cerradas. Esto acentúa la diferencia de la experiencia urbana versus la experiencia suburbana fraccionada.

 

Micro-esferas: Fronteras de la Comodidad

 

El aspecto suburbano limita los funciones cotidianas del individuo. Estos aspectos limitantes se redefinen dependiendo del entorno inscrito en el perímetro suburbano. Esto añade un elemento de complejidad al entendimiento del hábito suburbano ya que es afectado por las micro-esferas.  Estas micro-esferas se llevan la misma definición que una esfera pero son influenciadas directamente por su entorno local, no por su entorno regional.  Las micro-esferas afectan además indirectamente el entorno fuera del perímetro suburbano, una doble capa de límites (regional y local) que yo defino como las Fronteras de la Comodidad.

Zygmunt Bauman,  con su teoría de Modernidad Líquida, aproxima en su descripción el sentir de la experiencia del suburbio fraccionado influenciado por las múltiples fuerzas que conspiran contra su entramado.  Se puede interpolar la idea de modernidad líquida como un “eco” de su condición física traducida a su condición social:

“Las formas e instituciones sociales ya no tienen el suficiente tiempo para solidificarse y no pueden servir como marcos de referencia para las acciones humanas y planes de vida a largo plazo, obligando a los individuos a encontrar otras maneras de organizar sus vidas.  Individuos tienen que tratar de unificar una serie interminable de proyectos de corto plazo y episodios que no son congruentes a las secuencias que pueden aportar significativamente a conceptos como una “carrera” o “progreso”.  Este tipo de vida fragmentada requiere a los individuos ser flexibles y de rápida asimilación – requiere que estén listos y dispuestos a cambiar tácticas en corto tiempo, que abandonen compromisos sin reproche y que persigan oportunidades dependiendo de su disponibilidad.”[6]

 

Ciudadanía y Suburbanía

 

La ciudadanía es un concepto muy importante de la identificación del individuo con su entorno.  El sentirse ciudadano se relaciona directamente con las funciones del individuo con la ciudad. Para ser preciso en la definición de ciudadanía y evitar confusiones, usaré una definición según Jordi Borja:

“La ciudadanía es un estatus, o sea un reconocimiento social y jurídico por el que una persona tiene derechos y deberes por su pertenencia a una comunidad, casi siempre de base territorial y cultural.  Los “ciudadanos” son iguales entre ellos y en la teoría no se puede distinguir entre ciudadanos de primera, segunda, etc.  En el mismo territorio, sometidos a las mismas leyes, todos tienen que ser iguales.  La ciudadanía acepta la diferencia, no la desigualdad. Convivir en la ciudad requiere un mínimo de pautas comunes y de tolerancia ante la diversidad.  Sin igualdad, por lo menos formal, este compromiso no es posible.

La ciudadanía se origina en las ciudades, caracterizadas por la densidad, la diversidad, el autogobierno, las normas no formales de convivencia, la apertura al exterior, … O sea la ciudad es intercambio, comercio y cultura.”[7]

Cuando analizamos esta definición de ciudadanía, comparándola con la experiencia cotidiana en los suburbios fraccionados, nos damos cuenta que hay aspectos que simplemente no son congruentes.  El aspecto de ciudadanía se difumina y se diluye por las condiciones de encerramiento y la redistribución de los roles de la ciudad (transformaciones estructurales).  Además las Fronteras de la Comodidad (micro-esferas) conforman la capa invisible que lleva como papel el impedir la entrada de la experiencia de ciudadanía. En el suburbio fraccionado se pierde la territorialidad de la ciudad; existe un desigualdad social; no se cumple el mínimo de pautas comunes; se limita el intercambio, comercio y hasta la cultura, dejando de ser (de acuerdo a la definición) ciudad.  Las Fronteras de la Comodidad toman un papel protagónico al efectivamente imposibilitar la experiencia de la ciudad en los suburbios fraccionados. Borja nos comenta sobre la ciudadanía:

“Es difícil asumir la propia ciudadanía si se vive en ámbitos muy reducidos en unos aspectos y muy confusos en otros, o muy especializados casi siempre.  Hacen falta centralidades múltiples y heterogeneidad social y funcional en cada área de la ciudad. Y distinciones claras entre los centros y los barrios, entre los espacios de la cotidianidad y los de la excepcionalidad; son necesarios espacios seguros, pero también algunos que representen el riesgo, la oportunidad de la transgresión. Vivimos en ciudades plurimunicipales; es una oportunidad de vivir la ciudad a escalas diferentes, pero que sean comprensibles.”[8]

Por esta razón, propongo una reinterpretación del termino “ciudadanía” para los suburbios fraccionados. El término suburbanía es la forma reinterpretada del concepto de “otra ciudadanía” dentro de las condiciones de aislamiento social y límites de perímetros físicos de los suburbios fraccionados. Lleva una definición similar a la de ciudadanía, pero con un referente micro-esférico: un estatus o reconocimiento social por el que una persona tiene derechos y deberes por su pertenencia a una comunidad, circunscritos a los perímetros locales del territorio y la cultura comprendida dentro del la Fronteras de la Comodidad.

 

Tecnología, redes de información y globalización

 

La era de la informática, la tecnología y los espacios de flujo hoy en día son aspectos que logran alcanzar una flexibilidad en las normas del espacio de organización de una ciudad, lo que en fundamento logra lo que Manuel Castells llama la transformación de nuestro espacio geográfico.

“La revolución de las tecnologías de la información y la restructuración del capitalismo han inducido una nueva forma de sociedad, la sociedad red, que se caracteriza por la globalización de las actividades económicas decisivas desde el punto de vista estratégico, por su forma de organización en redes, por la flexibilidad e inestabilidad del trabajo y su individualización, por una cultura de la virtualidad real construida mediante un sistema de medios de comunicación omnipresentes, interconectados y diversificados, y por la transformación de los cimientos materiales de la vida, el espacio y el tiempo, mediante la constitución de flujos y del tiempo atemporal, como expresiones de las actividades dominantes y de las elites gobernantes.”[9]

Es importante incluir analíticamente las influencias de la globalización y los medios de información contemporáneos en los suburbios fraccionados.  La comodidad de realizar transacciones inmediatas, transferir fondos ilimitados a cualquier parte del mundo, conectarse a redes de información de cualquier país usando una infraestructura omnipresente es un factor que afecta grandemente a los suburbios fraccionados. El no tener que salir del claustro suburbano para hacer cualquier tipo de transacción electrónica atrofia aun mas cualquier posibilidad de interacción con el mundo de la ciudad. Esto cada año se agrava mientras se van automatizando los servicios básicos de vida, todos montándose en la infraestructura omnipresente. A pesar de esto, por lo menos existe un vínculo virtual con la ciudad, que facilita la comunicación reciproca, aunque este esta susceptible a fallar en cualquier momento por su mismo carácter omnipresente.

 

Medievalización

 

El fraccionamiento suburbano, la transformación estructural y la reinterpretación de la ciudadanía nos hace repensar la idea de continuar con tendencias que nos desconectan de la actividad social y nos aíslan de la ciudad.  Este carácter no evolutivo, o mejor dicho, involutivo, nos llevará a un fracaso del proyecto suburbano, hasta llegar a un estado de medievalización.[10]

“Una serie de minorías que rechazan la integración se constituyen en clan, y cada clan individualiza un barrio, que se convierte en su propio centro, muchas veces inaccesible: estamos ante el “cuartel” medieval.”

“Por otra parte, también al espíritu de clan responden las clases acomodadas que, siguiendo el mito de la naturaleza, se retiran fuera de la ciudad, al barrio ajardinado con supermercados autónomos, con lo que dan vida a otros tipos de microsociedad.”[11]

Guiseppe Sacco menciona con precisión el proceso de segregación suburbana y describe su inaccesibilidad y parecido a una microsociedad involucionando hacia el regreso a la Edad Media. Esta “microsociedad” es congruente a las “micro-esferas”, o al interior de Las Fronteras de la Comodidad. De colapsar las redes informáticas contemporáneas, se producirá una involución sistemática, como la describe Umberto Eco:

“…la degradación de los grandes sistemas típicos de la era tecnológica; estos por ser demasiado vastos y complejos como para que una autoridad central pueda controlarlos…

…están destinados al colapso y a consecuencia de su interdependencia recíproca, a producir un retroceso de toda la civilización…”[12]

En esa cita, Eco enfatiza en el carácter ingobernable de estas estructuras complejas. Ciertamente, esto es una de las razones por la cual se autonomiza el poder dentro de estas micro-esferas. La necesidad de autogobierno, en un evento de colapso puede servir de auxilio inmediato si esta respaldado por recursos dentro de la micro-esfera. Este no es el caso de los suburbios fraccionados, que no guardan recursos dentro de su encerramiento, sino que dependen de los recursos externos a sus perímetros.

Umberto Eco nos propone una serie de condiciones conceptuales para crear un modelo que propicie un regreso a las condiciones en el Medio Evo. Estas son: una paz en desmembramiento; la vietnamización del territorio; el deterioro ecológico; el neonomadismo; la inseguridad social; las bandas marginales; la autoridad inflexible; diversidad de formas de pensamiento; la descomposición y reuso de estrategias; los monasterios (universidades) y una transición permanente. Todas estas condiciones conceptuales se encuentran en nuestra ciudad contemporánea. Concluimos con una sita de Eco sobre la condición de transición permanente:

“De esta nuestra nueva Edad media se ha dicho que será una época de “transición permanente” para la cual habrá que utilizar nuevos métodos de adaptación: el problema no será tanto el de conservar científicamente el pasado, cuanto de elaborar hipótesis sobre el aprovechamiento del desorden y entrar en la lógica d la conflictividad.  Nacerá, como ya está naciendo, una cultura de la re-adaptación continua, alimentada de utopía.”[13]

 

Bibliografía

 

  • Bauman, Zygmunt. Modernidad Líquida. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 1999.
  • Borja, Jordi. Ciudadanía y espacio público. Revista del CLAD Reforma y Democracia. No. 12 (Oct. 1998). Caracas.
  • Borja, Jordi. Ciudadanía y globalización. Revista del CLAD Reforma y Democracia. No. 22 (Feb. 2002). Caracas.
  • Borja, Jordi y Manuel Castells. La ciudad multicultural. Revista La Factoría, febrero, num. 2. Cataluña. 1997.
  • Borja, Jordi y Manuel Castells. Local y global: la gestión de las ciudades en la era de la información. Madrid: Taurus. 2004
  • Burchard, Hans-Jürgen y Haroldo Dilla. Mercados globales y gobernabilidad local: Retos para la descentralización. Caracas: Nueva Sociedad, 2001.
  • Castells, Manuel. La era de la información. Vol. I, II y III. Madrid: Alianza, 1997.
  • Colombo, Furio. Poder, grupos y conflicto en la sociedad neofeudal. La nueva Edad Media. Madrid: Alianza Editorial, 1974.
  • Duany, Andrés, Eliabeth Plater-Zyberk y Jeff Speck. Suburban Nation: The rise of Sprawl and the decline of the American Dream. New York: North Point Press. 2001.
  • Eco, Umberto. La Edad Media ha comenzado ya. La nueva Edad Media. Madrid: Alianza Editorial, 1974.
  • Habermas, Jürgen. The Structural Transformation of Public Sphere: An Inquiry into a Category of Burgeois Society. Translated by Thomas Burger and Frederich Lawrence. Cambridge, Mass.: MIT Press, 1991.
  • Sacco, Guiseppe. Ciudad y sociedad, hacia la nueva Edad Media. La nueva Edad Media. Madrid: Alianza Editorial, 1974.
  • Soler Hernández, María Teresa. La participación ciudadana: una experiencia local. Revista La Factoría, enero-febrero, num. 33. Cataluña. 2007.
  • Vacca, Roberto. The Coming Dark Age (Il Medio Evo prossimo venturo). University of Michigan: Doubleday, 1973.
  • Wheeler, James. Cities in the Telecommunications Age: The Fracturing of Geographies. New York, London: Routledge. 1999.


[1] Extracto del ensayo What is Sprawl, and Why que se publica como parte del libro Suburban Nation: The rise of Sprawl and the decline of the American Dream escrito por Andrés Duany, Eliabeth Plater-Zyberk y Jeff Speck.

[2] Jordi Borja en el ensayo titulado Ciudadanía y globalización, publicado en la Revista del CLAD Reforma y Democracia. No. 22 (Feb. 2002).

[3] Definiciones de frontera según el diccionario Merriam-Webster.

[4] Todas las definiciones de Jurgen Habermas son según The Structural Transformation of Public Sphere: An Inquiry into a Category of Burgeois Society.

[5] Furio Colombo, según su ensayo Poder, grupos y conflicto en la sociedad neofeudal. Este ensayo es parte de la compilación titulada La nueva Edad Media.

[6] Zygmunt Bauman de su libro Modernidad Líquida.

[7] Jordi Borja define ciudadanía en la primera parte de su ensayo Ciudadanía y globalización. Publicado en la Revista del CLAD Reforma y Democracia. No. 22 (Feb. 2002).

[8] Jordi Borja en su ensayo Ciudadanía y globalización. Publicado en la Revista del CLAD Reforma y Democracia. No. 22 (Feb. 2002).

[9] Manuel Castells comenta sobre las redes de comunicación e informática en tiempos actuales. De su ensayo La era de la información.

[10] Concepto desarrollado por Giuseppe Sacco.

[11] Del ensayo Ciudad y sociedad, hacia la nueva Edad Media de Guiseppe Sacco. Este ensayo es parte de la compilación La nueva Edad Media.

[12] Umberto Eco, en su ensayo La Edad Media ha comenzado ya, refiriéndose al carácter apocalíptico de la decadencia sistemática de la estructura social moderna descrita por Roberto Vacca en su libro The Coming Dark Age (Il Medio Evo prossimo venturo).

[13] Umberto Eco en su ensayo La Edad Media ha comenzado ya. Este ensayo es parte de la compilación titulada La nueva Edad Media.

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